e-mail mensajes instantáneos chat postales compras subastas ver tv
principal | deportes | finanzas | parejas | avisos de ocasión | mi dinero | bolsa de trabajo | foros
buscar | hechos.com | mujeres | viajes | ciudades | horóscopos | radio | canal joven | niños | software | juegos

  Secciones
México
Internacional
Finanzas
Tecnología
Salud
Espectáculos
Cultura
10/25/00, 10:04 (Hora de México DF)

‘No he besado muchos sapos, pero creo en la magia del amor’: Gabriela Spanic (Entrevista de México HOY)

Ciudad de México, 25 de octubre. La actriz venezolana Gabriela Spanic vuelve a las telenovelas mexicanas con su participación en La intrusa, última producción contemplada en su contrato de exclusividad con Televisa y que estará al aire a principios del año próximo.

Siempre bella y alegre, la actriz estuvo presente en el pizarrazo de La intrusa, que aunque muy parecida en su título a La usurpadora, en la que Gaby también participó junto a Arturo Peniche, no tiene mucho que ver con aquella producción.

Con sus bellos ojos azules y su rostro limpio, Spanic habló en exclusiva con México HOY sobre distintos aspectos de su vida artística y sentimental.

—¿Cómo te sientes con tu regreso a las telenovelas?

—Siempre digo lo mismo, pero es jabón que no se desgasta… Me siento agradecida, feliz, un poquito nerviosa, lógicamente, y con muchas ganas de trabajar. El equipo en general es lindo, se percibe buena vibra, y todos tenemos ganas de sacar este proyecto. El elenco es multiestelar, grandioso. Todo está en su lugar y aunque muchos de los actores hayamos trabajado anteriormente juntos, ahora bajo la dirección escénica de la señora Beatriz Sheridan será algo bueno.

—¿Hay parecido entre este personaje y el que hiciste en La usurpadora?

—En este caso lo único parecido es el nombre, porque ahora hago un solo personaje, Virgina, quien es una mujer huérfana que trabaja como institutriz; se trata de una mujer luchadora, de gran carácter, que sufre en silencio porque aunque tendrá en su dominio muchas cosas, cree que no podrá sacarlas adelante.

—Con La intrusa se cumple tu contrato con Televisa, ¿consideras quedarte?

—Mi idea es quedarme, aunque tendré que ver lo que decide Televisa y yo estaré el tiempo que ellos dispongan. Por ahora, en mayo de 2001, se vence el contrato y he tenido ofertas de mucha gente, pero mi permanencia dependerá de muchas cosas.

—¿Este el tipo de telenovela que te gusta?

—Siempre me han gustado las telenovelas rosas, sin menospreciar a las demás, porque me considero romántica, casi cursi. La intrusa es un drama en el que todos los personajes son muy intensos, fantásticamente reales. Nos estamos escapando un poco de lo común, pero sin caer en la sobreactuación.

—Respecto al aspecto sentimental, ¿ha sido difícil tu vida conyugal en un país ajeno?

—Mira, el 22 de octubre cumplí tres años de casada y cinco de relación: uno de novios y otro viviendo juntos. Miguel de León es una persona maravillosa con la que decidí venirme a México recién casados. Entonces como que la vida me mandó muchas sorpresas de momento: país nuevo, compañeros nuevos, casa nueva, todo nuevo, por lo que tuve que adaptarme muy rápidamente y desde entonces aquí en México he recibido cosas muy padres, como dicen ustedes. Cuando un país te da alimento, trabajo y cobijo pasa a ser tu segunda patria y así lo veo yo. Estoy muy agradecida.

—¿Entonces Miguel es tu hombre ideal?

—Nunca besé muchos sapos, pero creo en la magia del amor. Definitivamente Miguel es el hombre de mi vida. Es una persona muy madura que siempre me salva y que me respeta mucho como mujer, como persona, como profesional y eso es muy importante: que no te coarte, sino que te apoye. Y eso nos lo dijimos incluso antes de casarnos, quedamos de acuerdo de que si a alguno se le presentaba una oportunidad de trabajo en cualquier otro lugar y no pudiéramos estar juntos, no la dejaríamos desperdiciar. El tren llega una sola vez y si no te montas, nunca se sabe si volverá a pasar.

—¿Cómo te cortejó?

—Fue una historia tanto detrás como delante de cámaras. Fue algo muy intenso y sufrimos mucho los dos porque él estaba comprometido y yo también. Pensábamos que estábamos enamorados uno del otro sin ser correspondidos. Pero fue divertido porque al principio incluso me caía mal; tenía la percepción de un personaje que había hecho anteriormente, lo veía muy acartonado, muy señor, pero al final de cuentas me enamoré y en lugar de aprovechar para apapacharlo y mimarlo en las escenas de amor, me cohibía.

—¿Crees que el significado de amor se ha tergiversado en la actualidad?

—No creo que se haya tergiversado, sino que ha cambiado. Todo tiene una evolución favorable y desfavorable. Los jóvenes de ahora quieren ser adultos muy rápido y por ello luego toman responsabilidades que no les corresponden. A nivel de romanticismo, de amor, se han perdido muchos detalles que ahora consideran cursis, como que te den flores, una tarjetita, un muñequito, un retrato que diga Te amo, etcétera. A nivel de relación tiene que existir mucho de eso y no la competencia ni el machismo.

—¿Esa falta de detalles a qué los atribuyes?

—A la máscara de la sociedad, que nos traga si no tenemos cuidado. A una infraestructura económica y política que nos aqueja cada día más, que propicia que vivamos casi exclusivamente para trabajar, para conseguir un patrimonio justo para tu familia. A la pérdida de valores.

—¿Qué se puede hacer para mejorar nuestras relaciones amorosas?

—A nivel de seres humanos, jamás dejar perder nuestra esencia, modificar patrones que están mal hechos, no permitir que nuestros hijos pasen por lo mismo que nosotros y luchar, luchar por lo que quieres, por lo que amas, siendo siempre sinceros con uno mismo y con tu pareja.

Visite México HOY

Fuente: México HOY/Enrique G. Castillo

Regresar